En este artículo se sugiere que el SINEM — la versión costarricense de El Sistema venezolano — articula un discurso de desarrollo que legitima políticas neoliberales que rigen el mercado internacional del siglo XXI, en el cual Costa Rica figura solamente como un subalterno. Se plantea que tal articulación contribuye a perpetuar nociones y prácticas que se fundaron en el período colonial y que han sostenido el imaginario de la identidad nacional costarricense desde el siglo XIX. Para demostrarlo, se lleva a cabo un análisis teórico por medio de la etnografía postcolonial institucional.

http://revistas.unlp.edu.ar/Epistemus/article/view/2868